Casi un año después de ser víctimas de un violento crimen de odio, una familia del extremo norte de California sigue desplazada y con escaso apoyo
Timothy Ray Thompson, antiguo residente de Igo, fue condenado recientemente a 11 años de prisión tras disparar contra la familia Reyes, incluyendo a sus hijos, el pasado mes de julio. Si bien nadie resultó herido físicamente, la familia sigue sufriendo las consecuencias. Afirman que sus esfuerzos por solicitar una visa U han sido una ardua tarea debido a las demoras de las autoridades policiales del condado.


